Presoterapia en embarazadas: lo que debes saber antes de usarla

Durante el embarazo, el cuerpo experimenta múltiples cambios físicos y hormonales que pueden provocar retención de líquidos, hinchazón en piernas y tobillos, sensación de pesadez e incluso dolor en la zona lumbar. La presoterapia, un tratamiento basado en la aplicación de presión controlada mediante botas o fajas inflables, se presenta como una opción tentadora para aliviar estos síntomas.

Sin embargo, no todas las embarazadas pueden someterse a esta terapia. La presoterapia embarazada requiere precaución y supervisión médica, ya que, aunque sus beneficios circulatorios son evidentes, también existen contraindicaciones importantes. En especial, durante el primer trimestre, el uso de esta técnica suele desaconsejarse debido a la sensibilidad de esta etapa y a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en el desarrollo del feto.

La clave está en diferenciar entre un tratamiento estético y uno médico. Mientras que algunas clínicas lo promocionan como una solución para reducir la celulitis o mejorar la circulación, en el embarazo debe considerarse únicamente por motivos terapéuticos y bajo indicación de un especialista que evalúe tu caso particular.

Qué es la presoterapia y cómo actúa sobre tu cuerpo

La presoterapia es una técnica no invasiva que utiliza un sistema de compresión externa controlada para estimular el sistema circulatorio y linfático. Mediante la aplicación de presión secuencial en las extremidades, se favorece el retorno venoso y linfático, lo que ayuda a eliminar líquidos retenidos, toxinas y desechos metabólicos.

En equipos profesionales como el modelo I-PRESS, la presión puede alcanzar hasta 200 mmHg, con programas adaptables según la patología o necesidad del paciente. Estos dispositivos están fabricados con materiales resistentes como el nylon, que facilitan su limpieza y prolongan su durabilidad, lo que resulta ideal para un uso domiciliario.

El tratamiento suele durar entre 20 y 30 minutos por sesión, y en contextos médicos se emplea una vez al día para optimizar los resultados. Fuera del embarazo, la presoterapia se utiliza para tratar edemas, linfoedemas, celulitis, recuperación postoperatoria y pesadez en las piernas, pero en mujeres embarazadas su aplicación debe ser más cuidadosa y siempre supervisada.

Beneficios potenciales de la presoterapia durante el embarazo

Cuando el médico autoriza su uso, la presoterapia puede aportar beneficios importantes para las embarazadas:

  • Alivio de piernas cansadas y tobillos hinchados. La compresión estimula la circulación y reduce la acumulación de líquidos.
  • Prevención de varices y arañitas vasculares. El flujo sanguíneo más eficiente disminuye la presión en las venas superficiales.
  • Sensación de ligereza y bienestar. Tras una sesión, muchas mujeres reportan menor pesadez en las piernas.

Es fundamental destacar que estos beneficios se obtienen únicamente cuando se aplican parámetros adecuados y bajo control profesional. La presoterapia embarazada no debe emplearse con la misma intensidad ni frecuencia que en otros pacientes, ya que el cuerpo durante la gestación presenta particularidades que deben respetarse.

Riesgos y contraindicaciones: cuándo evitarla

Aunque la presoterapia es segura para la mayoría de las personas, existen casos en los que no se recomienda su uso durante el embarazo:

  • Primer trimestre de gestación.
  • Embarazos de alto riesgo.
  • Problemas circulatorios graves.
  • Hipertensión no controlada.
  • Trombosis venosa profunda.
  • Enfermedades cardiovasculares severas.

Además, no debe aplicarse si existen infecciones cutáneas, heridas abiertas o cualquier condición que pueda agravarse con la compresión. Estos riesgos coinciden con las contraindicaciones generales del tratamiento, pero en el caso de embarazadas la precaución debe ser aún mayor.

Alternativas seguras para aliviar piernas cansadas y retención de líquidos

Si tu médico desaconseja la presoterapia, existen otras estrategias para mejorar la circulación y reducir la hinchazón:

  • Realizar caminatas suaves varias veces al día.
  • Elevar las piernas al descansar.
  • Usar medias de compresión específicas para embarazadas.
  • Mantener una hidratación adecuada.
  • Realizar ejercicios de movilidad articular para tobillos y rodillas.

Estas medidas, combinadas con una dieta equilibrada baja en sal, pueden ayudarte a mantener una buena circulación sin necesidad de recurrir a compresión mecánica durante el embarazo.

Presoterapia y postparto: cuándo es el momento adecuado

Tras el parto, la presoterapia puede convertirse en una gran aliada para recuperar la circulación, reducir edemas y aliviar la pesadez en las piernas. En este momento, la mayoría de las contraindicaciones desaparecen, siempre y cuando no existan complicaciones médicas posteriores al embarazo.

El postparto es una etapa en la que el cuerpo necesita apoyo para volver a su estado habitual, y la presoterapia puede complementar otras medidas como el ejercicio moderado y la alimentación saludable. En casos de cesárea o parto complicado, se debe esperar el tiempo indicado por el médico antes de iniciar cualquier tratamiento de compresión.

Cómo elegir un equipo de presoterapia seguro

Si decides utilizar presoterapia tras el embarazo o con autorización médica durante la gestación, es importante contar con un equipo seguro y de calidad. Factores a considerar:

  • Control preciso de la presión.
  • Materiales resistentes y fáciles de limpiar.
  • Programas adaptables según el objetivo.
  • Ergonomía y comodidad en las mangas o botas.

Alquiler de equipos: comodidad y ahorro en tratamientos domiciliarios

Optar por el alquiler máquina presoterapia te permite acceder a un equipo profesional en casa sin realizar una gran inversión inicial. Esta modalidad incluye envíos rápidos, ausencia de fianza y soporte técnico, lo que la convierte en la opción más práctica para tratamientos de corta o media duración.

Poder realizar la presoterapia en casa, bajo indicaciones médicas, evita desplazamientos y te permite adaptar el tratamiento a tu rutina diaria, algo especialmente valioso en etapas como el embarazo o el postparto.

Preguntas frecuentes sobre presoterapia en el embarazo

¿Se puede hacer presoterapia en el embarazo? Solo con autorización médica y en casos puntuales.
¿En qué trimestre es más segura? Habitualmente después del primero, siempre con supervisión.
¿Existen alternativas? Sí, como las medias de compresión y la actividad física suave.